El USD/MXN ha caído con fuerza tras conocerse que Irán reabría el Estrecho de Ormuz. El par, que abrió la jornada probando un máximo diario en 17.26, ha bajado en poco más de una hora a 17.12, nuevo mínimo de siete semanas y media no visto desde el 23 de febrero.
Al momento de escribir, el Dólar cotiza frente al Peso mexicano sobre 17.16, perdiendo un 0.51% en el día.
El Ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, ha anunciado este viernes que se reabría el paso de buques comerciales a través del Estrecho de Ormuz durante el período de tregua establecido con Estados Unidos.
La noticia ha impulsado una ola de apetito de riesgo general en los mercados, provocando la caída del Dólar contra sus contrapartes. El Índice del Dólar estadounidense (DXY) ha retrocedido a 97.63, su nivel más bajo desde el 27 de febrero, mientras que las acciones europeas han subido con fuerza, registrando ahora ganancias cercanas al 2% en los índices Eurostoxx, DAX, Ibex y CAC 40.
Además de esta noticia, Axios ha publicado que Washington está considerando liberar 20.000 millones de dólares en activos iraníes congelados a cambio de que Irán renuncie a su reserva de uranio enriquecido.
Las noticias llegan después de que la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunciara un acuerdo en la jornada de ayer con productores y comercializadores de alimentos para contener la inflación.
La tendencia general para el USD/MXN se mantiene bajista en todas las temporalidades, reforzada por un Índice de Fuerza Relativa (RSI) de 14 días que aún no ha llegado a territorio de sobreventa en el gráfico diario, por lo que habría espacio para una extensión de la caída antes del cierre semanal.
De seguir cayendo, el USD/MXN encontrará soporte en el mínimo de los últimos 22 meses alcanzado el pasado 18 de febrero en 17.08. Por debajo de la zona psicológica de 17.00, el par podría caer hacia 16.90, suelo de inicios de junio de 2024.
Al alza, la primera resistencia aparece en el techo semanal alcanzado el lunes en 17.44. Por encima espera la media móvil de 100 días en gráfico de 4 horas en 17.67 y la cifra redonda de 18.00.
El Peso mexicano (MXN) es la moneda más comercializada entre sus pares latinoamericanas. Su valor está ampliamente determinado por el desempeño de la economía mexicana, la política del banco central del país, la cantidad de inversión extranjera en el país e incluso los niveles de remesas enviadas por los mexicanos que viven en el extranjero, particularmente en los Estados Unidos. Las tendencias geopolíticas también pueden afectar al MXN: por ejemplo, el proceso de nearshoring (o la decisión de algunas empresas de reubicar la capacidad de fabricación y las cadenas de suministro más cerca de sus países de origen) también se considera un catalizador para la moneda mexicana, ya que el país se considera un centro de fabricación clave en el continente americano. Otro catalizador para el MXN son los precios del petróleo, ya que México es un exportador clave de la materia prima.
El objetivo principal del banco central de México, también conocido como Banxico, es mantener la inflación en niveles bajos y estables (en o cerca de su objetivo del 3%, el punto medio de una banda de tolerancia de entre el 2% y el 4%). Para ello, el banco establece un nivel adecuado de tasas de interés. Cuando la inflación es demasiado alta, Banxico intentará controlarla subiendo las tasas de interés, lo que encarece el endeudamiento de los hogares y las empresas, enfriando así la demanda y la economía en general. Las tasas de interés más altas son generalmente positivas para el Peso mexicano (MXN), ya que conducen a mayores rendimientos, lo que hace que el país sea un lugar más atractivo para los inversores. Por el contrario, las tasas de interés más bajas tienden a debilitar el MXN.
La publicación de datos macroeconómicos es clave para evaluar el estado de la economía y puede tener un impacto en la valuación del peso mexicano (MXN). Una economía mexicana fuerte, basada en un alto crecimiento económico, un bajo desempleo y una alta confianza es buena para el MXN. No solo atrae más inversión extranjera, sino que puede alentar al Banco de México (Banxico) a aumentar las tasas de interés, en particular si esta fortaleza se acompaña de una inflación elevada. Sin embargo, si los datos económicos son débiles, es probable que el MXN se deprecie.
Como moneda de mercado emergente, el Peso mexicano (MXN) tiende a subir durante períodos de riesgo, o cuando los inversores perciben que los riesgos generales del mercado son bajos y, por lo tanto, están ansiosos por participar en inversiones que conllevan un mayor riesgo. Por el contrario, el MXN tiende a debilitarse en momentos de turbulencia del mercado o incertidumbre económica, ya que los inversores tienden a vender activos de mayor riesgo y huir a los refugios seguros más estables.