Japón se unirá a Estados Unidos en la Misión Génesis, un programa gubernamental de inteligencia artificial que busca acelerar la investigación científica. Ambos países invertirán mil millones de dólares durante cinco años para colaborar en el desarrollo de tecnología.
Esta alianza sitúa a Tokio junto a Washington en su intento por superar a China en inteligencia artificial y campos relacionados. Según The Japan News, altos funcionarios del Ministerio de Educación, Cultura, Deportes, Ciencia y Tecnología y del Ministerio de Economía, Comercio e Industria de Japón.
A finales de 2025, Trump firmó una orden ejecutiva que dio inicio a la Misión Génesis. Dicha orden instruyó a las agencias federales a combinar sus proyectos de investigación en IA, infraestructura informática y conjuntos de datos en un marco único.
Esta iniciativa conecta supercomputadoras y datos científicos de laboratorios nacionales con sistemas de IA para agilizar experimentos, simulaciones y cálculos en 26 áreas de investigación. Dichas áreas abarcan el desarrollo de semiconductores, la biotecnología, la fusión nuclear y las tecnologías cuánticas.
La Casa Blanca comparó la ambición de la iniciativa con la del Proyecto Manhattan y el Programa Apolo. Veinticuatro empresas se sumaron al proyecto cuando se lanzó en diciembre de 2025, entre ellas OpenAI, Nvidia, Microsoft, Amazon Web Services y Google.
Michael Kratsios, director de la Oficina de Política Científica y Tecnológica de la Casa Blanca, declaró en diciembre que la misión "aumentaríamaticla productividad de los científicos e investigadores estadounidenses" al ayudarlos a "automatizar el diseño de experimentos, acelerar las simulaciones y generar modelos predictivos"
Tokio busca estrechar lazos con Washington en su competencia con China por el liderazgo en inteligencia artificial. Japón aporta sus propias fortalezas en ciencia de materiales, robótica y fabricación de semiconductores. Estas tres áreas coinciden con los 26 campos objetivo de la Misión Génesis.
La orden ejecutiva que creó la misión deja claro que esta desea colaborar con otros países. En ella se indica al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología que trabaje con la Oficina de Política Científica y Tecnológica para encontrar socios extranjeros cuyas capacidades de investigación se ajusten a los objetivos de la misión.
La orden ejecutiva de la Misión Génesis exige que el Secretario de Energía revise y actualice anualmente las prioridades de investigación del proyecto. Asimismo, establece normas estandarizadas para las colaboraciones, incluyendo el acceso a datos, la ciberseguridad, la propiedad intelectual y los controles de exportación. Estos marcos normativos deberán ahora, por primera vez, incorporar a un socio internacional.
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