El GBP/JPY no logró sostener la ruptura de 217.00, retrocediendo hacia la zona de 216.50 mientras los traders deshacían el movimiento, lo que agravó la caída hasta los tipos de cambio actuales. Al momento de escribir, el cruce cotiza con pérdidas del 0.36%.
La acción del precio muestra al GBP/JPY dando un giro, abriendo la puerta a más caídas. Un patrón gráfico de tres velas sugiere la formación de un patrón gráfico bajista, la 'estrella vespertina'. Esto suele formarse durante una falsa ruptura, lo que significa que, a corto plazo, el camino de menor resistencia es a la baja.
El primer soporte está en los niveles psicológicos de 216.50 y 216.00. Una ruptura de este último expondrá la media móvil simple (SMA) de 50 días en 215.78, seguida por la SMA de 100 días en 215.02.
Por otro lado, si el GBP/JPY recupera 217.00, la siguiente parada sería 218.00. Una vez superado, los siguientes niveles son los máximos del 30 de julio en 218.69 y 219.00.

El Yen japonés (JPY) es una de las divisas más negociadas del mundo. Su valor viene determinado en líneas generales por la marcha de la economía japonesa, pero más concretamente por la política del Banco de Japón, el diferencial entre los rendimientos de los bonos japoneses y estadounidenses o el sentimiento de riesgo entre los operadores, entre otros factores.
Uno de los mandatos del Banco de Japón es el control de divisas, por lo que sus movimientos son clave para el Yen. El BoJ ha intervenido directamente en los mercados de divisas en ocasiones, generalmente para bajar el valor del Yen, aunque se abstiene de hacerlo a menudo debido a las preocupaciones políticas de sus principales socios comerciales. La actual política monetaria ultralaxa del BoJ, basada en estímulos masivos a la economía, ha provocado la depreciación del Yen frente a sus principales pares monetarios. Este proceso se ha exacerbado más recientemente debido a una creciente divergencia de políticas entre el Banco de Japón y otros bancos centrales principales, que han optado por aumentar bruscamente los tipos de interés para luchar contra niveles de inflación de décadas.
La postura del Banco de Japón de mantener una política monetaria ultralaxa ha provocado un aumento de la divergencia política con otros bancos centrales, en particular con la Reserva Federal estadounidense. Esto favorece la ampliación del diferencial entre los bonos estadounidenses y japoneses a 10 años, lo que favorece al Dólar frente al Yen.
El Yen japonés suele considerarse una inversión de refugio seguro. Esto significa que en tiempos de tensión en los mercados, los inversores son más propensos a poner su dinero en la moneda japonesa debido a su supuesta fiabilidad y estabilidad. En épocas turbulentas, es probable que el Yen se revalorice frente a otras divisas en las que se considera más arriesgado invertir.