El USD/MXN estableció un máximo del día en 17.4550, encontrando vendedores agresivos que arrastraron la paridad a un mínimo diario en 17.3803. En estos momentos, el precio del Dólar estadounidense cotiza sobre 17.4078, cayendo un 0.11% en la última sesión de la semana.
De acuerdo con Al Arabiy, el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, asistirá junto con una delegación a una segunda ronda de conversaciones con Estados Unidos en Islamabad, en un intento por disminuir las tensiones en la región.
Por otro lado, Secretario de Defensa de EE.UU. Pete Hegseth, señaló que cualquier intento de colocar más minas en el Estrecho Ormuz por parte de Irán, será considerado una violación al alto al fuego.
A la par, el índice de sentimiento del consumidor de la Universidad de Michigan se incrementó a 49.8 puntos en abril, situándose por encima de los 47.6 puntos previos y previstos.
Ante este escenario, el Índice del Dólar (DXY) retrocede un 0.19% en el día, oscilando dentro del rango de la sesión anterior en 98.64, finalizando con una racha de tres jornadas consecutivas al alza.
En otro frente, la tasa de desempleo de México mejoró al 2.4% en marzo, desde el 2.6% observado en febrero, con base en información proporcionada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía. Esta cifra mejora el 2.5% estimado por el mercado.
El Peso mexicano opera en zona de ganancias el día de hoy, en tanto que el USD/MXN se desliza un 0.11% en la jornada del viernes, terminando con una racha de tres días consecutivos al alza, negociándose al momento de escribir en 17.4078.
El USD/MXN formó una resistencia en 18.1651, máximo del 31 de marzo. La siguiente resistencia clave está en 18.5302, punto pivote del 24 de noviembre en convergencia con el retroceso al 23.6% de Fibonacci. Al sur, el soporte más cercano se encuentra en 17.4506, mínimo del 10 de marzo.
Las condiciones del mercado laboral son un elemento clave para evaluar la salud de una economía y, por lo tanto, un factor clave para la valoración de las divisas. Un alto nivel de empleo, o un bajo nivel de desempleo, tiene implicaciones positivas para el gasto de los consumidores y, por tanto, para el crecimiento económico, lo que impulsa el valor de la moneda local. Por otra parte, un mercado laboral muy ajustado -situación en la que hay escasez de trabajadores para cubrir los puestos vacantes- también puede tener implicaciones en los niveles de inflación y, por tanto, en la política monetaria, ya que una oferta de mano de obra baja y una demanda alta conducen a unos salarios más altos.
El ritmo al que crecen los salarios en una economía es clave para los responsables políticos. Un crecimiento salarial elevado significa que los hogares disponen de más dinero para gastar, lo que suele traducirse en subidas de precios de los bienes de consumo. A diferencia de otras fuentes de inflación más volátiles, como los precios de la energía, el crecimiento salarial se considera un componente clave de la inflación subyacente y persistente, ya que es improbable que los aumentos salariales se deshagan. Los bancos centrales de todo el mundo prestan mucha atención a los datos de crecimiento salarial a la hora de decidir su política monetaria.
El peso que cada banco central asigna a las condiciones del mercado laboral depende de sus objetivos. Algunos bancos centrales tienen mandatos explícitamente relacionados con el mercado laboral más allá de controlar los niveles de inflación. La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), por ejemplo, tiene el doble mandato de promover el máximo empleo y unos precios estables. Mientras tanto, el único mandato del Banco Central Europeo (BCE) es mantener la inflación bajo control. Aún así, y a pesar de los mandatos que tengan, las condiciones del mercado laboral son un factor importante para las autoridades dada su importancia como indicador de la salud de la economía y su relación directa con la inflación.