El Yen japonés (JPY) está teniendo un rendimiento inferior frente al Dólar estadounidense (USD) en las primeras operaciones asiáticas del lunes, a pesar de que el conflicto en Oriente Medio se extiende a una cuarta semana, sin señales de desescalada a la vista.
La guerra se intensificó durante el fin de semana, con el presidente estadounidense Donald Trump otorgando a Irán un ultimátum de 48 horas para reabrir el Estrecho de Ormuz al tráfico marítimo o enfrentar la destrucción de su infraestructura energética.
En respuesta, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC) dijo que Irán cerrará completamente el estrecho si Trump procede con sus amenazas.
Mientras tanto, el Jerusalem Post informó que Estados Unidos está considerando una operación terrestre para tomar la isla Kharg de Irán, un centro clave de petróleo.
Estas amenazas continúan afectando el sentimiento de riesgo y fortalecen los flujos hacia activos refugio, con los inversores prefiriendo mantener el Dólar estadounidense (USD), la moneda de reserva mundial, en lugar de las apuestas tradicionales de seguridad como el Yen japonés (JPY) y el Oro.
Sin embargo, la subida adicional en el par USD/JPY parece limitada debido a los temores de una intervención en el mercado de divisas por parte de las autoridades japonesas cerca del nivel de 160,00.
Además, las perspectivas de tasas de interés de línea dura del Banco de Japón (BoJ) limitan la caída del Yen japonés, frenando el avance del par.
El Yen japonés (JPY) es una de las divisas más negociadas del mundo. Su valor viene determinado en líneas generales por la marcha de la economía japonesa, pero más concretamente por la política del Banco de Japón, el diferencial entre los rendimientos de los bonos japoneses y estadounidenses o el sentimiento de riesgo entre los operadores, entre otros factores.
Uno de los mandatos del Banco de Japón es el control de divisas, por lo que sus movimientos son clave para el Yen. El BoJ ha intervenido directamente en los mercados de divisas en ocasiones, generalmente para bajar el valor del Yen, aunque se abstiene de hacerlo a menudo debido a las preocupaciones políticas de sus principales socios comerciales. La actual política monetaria ultralaxa del BoJ, basada en estímulos masivos a la economía, ha provocado la depreciación del Yen frente a sus principales pares monetarios. Este proceso se ha exacerbado más recientemente debido a una creciente divergencia de políticas entre el Banco de Japón y otros bancos centrales principales, que han optado por aumentar bruscamente los tipos de interés para luchar contra niveles de inflación de décadas.
La postura del Banco de Japón de mantener una política monetaria ultralaxa ha provocado un aumento de la divergencia política con otros bancos centrales, en particular con la Reserva Federal estadounidense. Esto favorece la ampliación del diferencial entre los bonos estadounidenses y japoneses a 10 años, lo que favorece al Dólar frente al Yen.
El Yen japonés suele considerarse una inversión de refugio seguro. Esto significa que en tiempos de tensión en los mercados, los inversores son más propensos a poner su dinero en la moneda japonesa debido a su supuesta fiabilidad y estabilidad. En épocas turbulentas, es probable que el Yen se revalorice frente a otras divisas en las que se considera más arriesgado invertir.