TradingKey - El 11 de agosto, la bolsa de Corea del Sur abrió a la baja. El índice KOSPI (Korea Composite Stock Price Index) abrió con una caída del 0,92%, situándose en los 6.241,86 puntos, con los valores de semiconductores de gran peso bajo presión, ya que SK Hynix cayó hasta un 2,32% y Samsung Electronics cedió un 0,22%. Los mercados bursátiles japoneses permanecieron cerrados por el festivo del Día de la Montaña.
Según los últimos datos de negociación, el KOSPI caía un 0,83% hasta los 6.247,23 puntos. Los valores de chips surcoreanos mostraron en general un comportamiento débil; SK Hynix bajó un 1,55% hasta los 1.398.000 wones (aproximadamente 987 dólares), mientras que Samsung Electronics cotizaba a 230.500 wones.

Fuente: TradingView
Durante la noche anterior, las acciones de Estados Unidos también mostraron un comportamiento débil. El índice S&P 500 cayó un 0,06% para cerrar en los 7.753,10 puntos; el Promedio Industrial Dow Jones bajó un 0,11% hasta los 53.975,98 puntos; y el índice Nasdaq Composite retrocedió un 0,32% hasta los 26.605,36 puntos. La falta de un impulso alcista claro en las acciones tecnológicas de Estados Unidos también ejerció cierta presión sobre el sector de semiconductores asiático.
En el plano de las noticias, el gobierno de Corea del Sur reforzó aún más su apoyo a la industria de los semiconductores, anunciando la creación de un fondo especial para semiconductores por valor de 5 billones de wones e introduciendo una serie de políticas de apoyo para acelerar la ejecución del "megaproyecto" de semiconductores, que asciende a más de 576 billones de wones. A medida que la demanda de chips de IA sigue creciendo, Corea del Sur está fortaleciendo la competitividad de su cadena de suministro nacional de semiconductores mediante la ampliación del apoyo normativo y la inversión industrial.
En el plano geopolítico, persiste una incertidumbre significativa en Oriente Medio. El presidente de Estados Unidos, Trump, exigió que Irán pague las compensaciones correspondientes y declaró que esta exigencia se incluiría en futuras negociaciones, al tiempo que afirmó que el ejército de Estados Unidos tiene el "control del 100%" del estrecho de Ormuz. Por la parte iraní, se produjeron intensas reestructuraciones de personal militar, y el Líder Supremo nombró a seis altos mandos militares. El mercado sigue atento a si las tensiones entre Estados Unidos e Irán afectarán aún más al suministro de energía y al comportamiento de los activos de riesgo globales.