El USD/MXN ha comenzado la última semana de octubre subiendo inicialmente a un máximo diario de 18.76, pero posteriormente ha ido cediendo terreno hasta caer en los inicios de la sesión americana a un mínimo de tres días en 18.56. Al momento de escribir, el Dólar cotiza frente al Peso mexicano sobre 18.58, perdiendo un 0.44% en lo que llevamos de jornada.
El Peso mexicano se fortaleció el viernes tras conocerse que el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) mostró una subida del 3.5% interanual en agosto. La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, destacó este lunes la noticia en una conferencia de prensa, apuntando a que el crecimiento de este indicador se debe principalmente a la construcción de vivienda y obra pública y a la producción de productos electrónicos.
Al mismo tiempo, el Peso mexicano se ha visto respaldado por la victoria de Lula en Brasil, ya que la buena sintonía con el gobierno de Sheinbaum se hubiera desequilibrado con una victoria de Flávio Bolsonaro, afín a Donald Trump.
Los operadores del USD/MXN, en todo caso, estarán muy pendientes esta semana de la decisión sobre las tasas de interés de la Reserva Federal de Estados Unidos. Aunque se espera ampliamente que la Fed mantenga sus tasas de interés sin cambios en el 4%, cualquier pista sobre la orientación futura de la entidad podría generar importantes oscilaciones en el par.
El Índice de Fuerza Relativa (RSI) de 14 días se mantiene alcista a largo plazo, pero en temporalidades de 1 y 4 horas está por debajo de la zona neutral de 50, señalando que la actual corrección puede prolongarse en las próximas horas.
Al alza, el USD/MXN tendría que superar el máximo de septiembre de 2025 en 18.86 para atacar la fuerte resistencia formada alrededor de 18.98/19.00, donde está el techo de agosto de 2025 y la barrera psicológica.
A la baja, el par encontrará un soporte inicial en la zona de 18.37/40, donde están los mínimos de la semana pasada. Un quiebre de esta región podría apuntar hacia el nivel redondo de 18.00 y a 17.91, mínimo del mes de octubre.
El Peso mexicano (MXN) es la moneda más comercializada entre sus pares latinoamericanas. Su valor está ampliamente determinado por el desempeño de la economía mexicana, la política del banco central del país, la cantidad de inversión extranjera en el país e incluso los niveles de remesas enviadas por los mexicanos que viven en el extranjero, particularmente en los Estados Unidos. Las tendencias geopolíticas también pueden afectar al MXN: por ejemplo, el proceso de nearshoring (o la decisión de algunas empresas de reubicar la capacidad de fabricación y las cadenas de suministro más cerca de sus países de origen) también se considera un catalizador para la moneda mexicana, ya que el país se considera un centro de fabricación clave en el continente americano. Otro catalizador para el MXN son los precios del petróleo, ya que México es un exportador clave de la materia prima.
El objetivo principal del banco central de México, también conocido como Banxico, es mantener la inflación en niveles bajos y estables (en o cerca de su objetivo del 3%, el punto medio de una banda de tolerancia de entre el 2% y el 4%). Para ello, el banco establece un nivel adecuado de tasas de interés. Cuando la inflación es demasiado alta, Banxico intentará controlarla subiendo las tasas de interés, lo que encarece el endeudamiento de los hogares y las empresas, enfriando así la demanda y la economía en general. Las tasas de interés más altas son generalmente positivas para el Peso mexicano (MXN), ya que conducen a mayores rendimientos, lo que hace que el país sea un lugar más atractivo para los inversores. Por el contrario, las tasas de interés más bajas tienden a debilitar el MXN.
La publicación de datos macroeconómicos es clave para evaluar el estado de la economía y puede tener un impacto en la valuación del peso mexicano (MXN). Una economía mexicana fuerte, basada en un alto crecimiento económico, un bajo desempleo y una alta confianza es buena para el MXN. No solo atrae más inversión extranjera, sino que puede alentar al Banco de México (Banxico) a aumentar las tasas de interés, en particular si esta fortaleza se acompaña de una inflación elevada. Sin embargo, si los datos económicos son débiles, es probable que el MXN se deprecie.
Como moneda de mercado emergente, el Peso mexicano (MXN) tiende a subir durante períodos de riesgo, o cuando los inversores perciben que los riesgos generales del mercado son bajos y, por lo tanto, están ansiosos por participar en inversiones que conllevan un mayor riesgo. Por el contrario, el MXN tiende a debilitarse en momentos de turbulencia del mercado o incertidumbre económica, ya que los inversores tienden a vender activos de mayor riesgo y huir a los refugios seguros más estables.