El Banco de Inglaterra (BoE) mantendrá las tasas de interés sin cambios durante el resto del año, según una encuesta de Reuters realizada entre el 13 y el 18 de agosto.
Casi el 90% de los economistas, o 56 de 64, espera que el BoE deje las tasas sin cambios en el 3.75% hasta finales de 2026, frente al 83% del mes pasado. Todos los encuestados prevén que no habrá cambios en la próxima reunión del banco central en septiembre.
La mayoría de los economistas coincide en gran medida en que el BoE puede mantenerse paciente, ya que el impacto inflacionario de los precios más altos del petróleo sigue siendo moderado, pese a que la inflación se mantiene por encima del objetivo del 2%.
La encuesta también mostró que una estrecha mayoría de economistas espera al menos un recorte de tasas del BoE para mediados de 2027, aunque se prevé que la inflación se mantenga por encima del objetivo hasta finales del próximo año.
La atención se centra ahora en el informe de inflación del Reino Unido de julio, que se publicará el miércoles. Se espera que la inflación general del Índice de Precios al Consumo (IPC) suba al 2.9% interanual desde el 2.6%, mientras que se prevé que la inflación subyacente disminuya al 2.5% desde el 2.6%.
El Banco de Inglaterra (BoE) decide la política monetaria del Reino Unido. Su principal objetivo es lograr la estabilidad de los precios, es decir, una tasa de inflación constante del 2%. Su instrumento para lograrlo es el ajuste de las tasas básicos de préstamo. El BoE fija el tipo al que presta a los bancos comerciales y al que los bancos se prestan entre sí, determinando el nivel de los tipos de interés en la economía en general. Esto también influye en el valor de la Libra esterlina (GBP).
Cuando la inflación supera el objetivo del Banco de Inglaterra, éste responde subiendo los tipos de interés, lo que encarece el acceso al crédito para los ciudadanos y las empresas. Esto es positivo para la Libra esterlina, ya que unos tipos de interés más altos hacen del Reino Unido un lugar más atractivo para que los inversores mundiales inviertan su dinero. Cuando la inflación cae por debajo del objetivo, es señal de que el crecimiento económico se está ralentizando, y el Banco de Inglaterra considerará la posibilidad de bajar los tipos de interés para abaratar el crédito con la esperanza de que las empresas pidan prestado para invertir en proyectos que generen crecimiento, lo que es negativo para la Libra esterlina.
En situaciones extremas, el Banco de Inglaterra puede aplicar una política denominada Quantitative Easing (QE). El QE es el proceso por el cual el BoE aumenta sustancialmente el flujo de crédito en un sistema financiero atascado. El QE es una política de último recurso cuando la bajada de los tipos de interés no logra el resultado necesario. El proceso de QE implica que el Banco de Inglaterra imprima dinero para comprar activos, normalmente bonos del Estado o bonos corporativos con calificación AAA, de bancos y otras instituciones financieras. El QE suele traducirse en un debilitamiento de la Libra esterlina.
El endurecimiento cuantitativo (QT) es el reverso del QE, y se aplica cuando la economía se está fortaleciendo y la inflación empieza a subir. Mientras que en el QE el Banco de Inglaterra (BoE) compra bonos del Estado y de empresas a las instituciones financieras para animarlas a conceder préstamos, en el QT el BoE deja de comprar más bonos y deja de reinvertir el principal que vence de los bonos que ya posee. Suele ser positivo para la Libra esterlina.