El responsable de políticas del Banco Central Europeo (BCE), Gediminas Šimkus, cruzó las líneas durante la sesión europea temprana del miércoles, diciendo que todavía hay suficiente riesgo al alza para la inflación que justifica un endurecimiento adicional de la política.
Šimkus espera que el BCE realice al menos una subida de tasas más para asegurarse de que las expectativas de inflación se mantengan bajo control. Subrayó que limitar las expectativas de inflación sigue siendo fundamental para el objetivo del BCE de mantener la inflación alrededor de la meta a mediano plazo.
El par EUR/USD lucha por atraer compradores significativos ya que los operadores parecen reticentes ante las cruciales decisiones de tasas del FOMC. Sin embargo, el fortalecimiento de las expectativas de al menos una subida más de tasas por parte del BCE podría seguir actuando como viento favorable para el par de divisas.
El Banco Central Europeo (BCE), con sede en Frankfurt (Alemania), es el banco de reserva de la zona euro. El BCE fija los tipos de interés y gestiona la política monetaria de la región.
El principal mandato del BCE es mantener la estabilidad de los precios, lo que significa mantener la inflación en torno al 2%. Su principal herramienta para lograrlo es subir o bajar los tipos de interés. Unos tipos de interés relativamente altos suelen traducirse en un Euro más fuerte, y viceversa.
El Consejo de Gobierno del BCE adopta las decisiones de política monetaria en reuniones que se celebran ocho veces al año. Las decisiones las adoptan los directores de los bancos nacionales de la zona del euro y seis miembros permanentes, entre ellos la presidenta del BCE, Christine Lagarde.
En situaciones extremas, el Banco Central Europeo puede poner en marcha una herramienta política denominada Quantitative Easing (relajación cuantitativa). El QE es el proceso por el cual el BCE imprime Euros y los utiliza para comprar activos (normalmente bonos del Estado o de empresas) a bancos y otras instituciones financieras. El resultado suele ser un Euro más débil..
El QE es un último recurso cuando es improbable que una simple bajada de los tipos de interés logre el objetivo de estabilidad de precios. El BCE lo utilizó durante la Gran Crisis Financiera de 2009-11, en 2015 cuando la inflación se mantuvo obstinadamente baja, así como durante la pandemia de coronavirus.
El endurecimiento cuantitativo (QT) es el reverso del QE. Se lleva a cabo después del QE, cuando la recuperación económica está en marcha y la inflación empieza a aumentar. Mientras que en el QE el Banco Central Europeo (BCE) compra bonos del Estado y de empresas a las instituciones financieras para proporcionarles liquidez, en el QT el BCE deja de comprar más bonos y deja de reinvertir el principal que vence de los bonos que ya posee. Suele ser positivo (o alcista) para el Euro.