TradingKey - Durante la sesión de negociación asiática del 5 de junio, el Bitcoin prolongó su reciente caída, retrocediendo más de un 3,5% en 24 horas. Rompió brevemente a la baja el nivel de los 62.000 dólares, alcanzando un mínimo de 61.100 dólares, lo que eleva su descenso acumulado en las últimas tres semanas a aproximadamente el 26% desde el máximo reciente de 82.500 dólares registrado el 6 de mayo. Al cierre de esta edición, el Bitcoin cotizaba a 62.688 dólares, con una caída semanal superior al 16%, encaminándose a su mayor descenso semanal desde noviembre de 2022.
La venta masiva ha provocado liquidaciones forzosas a gran escala. Desde el inicio de la semana, se han esfumado casi 4.000 millones de dólares en apuestas alcistas en operaciones con criptomonedas, siendo el Bitcoin el que se ha llevado la peor parte de las pérdidas. En las últimas 24 horas, las plataformas de intercambio de criptomonedas registraron 594 millones de dólares en liquidaciones de posiciones largas, con más de 250.000 inversores obligados a cerrar sus posiciones.
El creciente pánico del mercado se ha extendido a las acciones estadounidenses relacionadas con las criptomonedas. Al cierre de las operaciones nocturnas, correspondientes a las sesiones del 2 y 3 de junio (hora del este), Coinbase (COIN.US) cayó un total combinado de más del 10%, mientras que MicroStrategy (MSTR.US) se desplomó más del 15% en esos dos días.
Mientras tanto, el capital está migrando en masa hacia valores vinculados a la inteligencia artificial y a las principales salidas a bolsa en EE. UU., reduciendo aún más el apetito por el riesgo en el mercado de criptomonedas.
Los analistas de Citi señalaron que la divergencia entre el Bitcoin y los valores tecnológicos, que marcan niveles récord, se está profundizando. Los últimos datos de la CFTC indican que las instituciones están reduciendo sistemáticamente su exposición a los criptoactivos, y que los fondos de cobertura han recortado sus tenencias en ETFs de Bitcoin al contado en EE. UU. en un 39% durante el primer trimestre. Se espera que el sentimiento del mercado siga siendo débil a corto plazo.

Desde un punto de vista técnico, el rango entre 62.000 y 61.500 dólares actúa como una zona de soporte crítica. Si se rompe de manera efectiva, el siguiente objetivo será el nivel psicológico de los 60.000 dólares.
Con el informe de nóminas no agrícolas en el horizonte, un aumento de la tasa de desempleo superior a lo esperado podría debilitar al dólar y abrir espacio para un rebote a corto plazo. Por el contrario, si los datos de empleo muestran resiliencia, se reforzará la lógica de valoración de los riesgos de tipos de interés anticipados, y continuará la prueba de resistencia para el mercado de criptomonedas.