El USD/MXN está registrando ganancias en el último día de la semana dentro de un estrecho rango. El par ha subido desde el mínimo de dos días probado también ayer en 17.30 a un máximo diario de 17.37. Al momento de escribir, el Dólar cotiza frente al Peso mexicano sobre 17.36, ganando un 0.30% en el día.
Según informó Axios ayer y confirmó posteriormente la Casa Blanca, Estados Unidos e Irán alcanzaron un acuerdo, aún pendiente de la aprobación de Donald Trump. Los detalles conocidos son que el alto el fuego se extenderá por 60 días, durante los cuales las partes en conflicto levantarán el bloqueo sobre el Estrecho de Ormuz, y Teherán dispondrá de 30 días para retirar las minas. Washington también autorizará la venta de crudo iraní. Durante este período, continuarán las negociaciones sobre el programa nuclear.
Los mercados recibieron con optimismo el acuerdo y el Dólar retrocedió, pero el silencio de Trump durante lo que llevamos de viernes está inquietando a los inversores, volviendo a impulsar al USD contra gran parte de sus rivales.
El Dólar también se ha visto respaldado este viernes por el buen dato del PMI de Chicago, que ha saltado con fuerza a 62.7 puntos en mayo, su nivel más alto desde enero de 2022. La cifra ha superado los 49.2 puntos de abril y los 50.5 esperados por el mercado.
El Índice de Fuerza Relativa (RSI) de 14 días respalda una extensión del repunte del USD/MXN en las próximas horas, ya que ha cruzado con firmeza por encima de la zona neutra de 50 en los gráficos de una y cuatro horas.
Al alza, la resistencia inicial espera en 17.43, techo de los últimos 24 días probado ayer y el 20 de mayo. Por encima, el USD/MXN podría encontrar una importante barrera en el techo del mes, alrededor de 17.55.
En dirección sur, el soporte inicial espera en la confluencia del mínimo del 27 de mayo y de la media móvil de 100 días en el gráfico de 4 horas en 17.28. Por debajo, se abriría la puerta a probar el suelo de mayo en 17.16. Más abajo espera el mínimo de abril en 17.12, y el nivel más bajo de 2026 y de los últimos dos años en 17.08.
El Peso mexicano (MXN) es la moneda más comercializada entre sus pares latinoamericanas. Su valor está ampliamente determinado por el desempeño de la economía mexicana, la política del banco central del país, la cantidad de inversión extranjera en el país e incluso los niveles de remesas enviadas por los mexicanos que viven en el extranjero, particularmente en los Estados Unidos. Las tendencias geopolíticas también pueden afectar al MXN: por ejemplo, el proceso de nearshoring (o la decisión de algunas empresas de reubicar la capacidad de fabricación y las cadenas de suministro más cerca de sus países de origen) también se considera un catalizador para la moneda mexicana, ya que el país se considera un centro de fabricación clave en el continente americano. Otro catalizador para el MXN son los precios del petróleo, ya que México es un exportador clave de la materia prima.
El objetivo principal del banco central de México, también conocido como Banxico, es mantener la inflación en niveles bajos y estables (en o cerca de su objetivo del 3%, el punto medio de una banda de tolerancia de entre el 2% y el 4%). Para ello, el banco establece un nivel adecuado de tasas de interés. Cuando la inflación es demasiado alta, Banxico intentará controlarla subiendo las tasas de interés, lo que encarece el endeudamiento de los hogares y las empresas, enfriando así la demanda y la economía en general. Las tasas de interés más altas son generalmente positivas para el Peso mexicano (MXN), ya que conducen a mayores rendimientos, lo que hace que el país sea un lugar más atractivo para los inversores. Por el contrario, las tasas de interés más bajas tienden a debilitar el MXN.
La publicación de datos macroeconómicos es clave para evaluar el estado de la economía y puede tener un impacto en la valuación del peso mexicano (MXN). Una economía mexicana fuerte, basada en un alto crecimiento económico, un bajo desempleo y una alta confianza es buena para el MXN. No solo atrae más inversión extranjera, sino que puede alentar al Banco de México (Banxico) a aumentar las tasas de interés, en particular si esta fortaleza se acompaña de una inflación elevada. Sin embargo, si los datos económicos son débiles, es probable que el MXN se deprecie.
Como moneda de mercado emergente, el Peso mexicano (MXN) tiende a subir durante períodos de riesgo, o cuando los inversores perciben que los riesgos generales del mercado son bajos y, por lo tanto, están ansiosos por participar en inversiones que conllevan un mayor riesgo. Por el contrario, el MXN tiende a debilitarse en momentos de turbulencia del mercado o incertidumbre económica, ya que los inversores tienden a vender activos de mayor riesgo y huir a los refugios seguros más estables.