TradingKey - El 28 de agosto, las acciones de PayPal (PYPL) se desplomaron aproximadamente un 17% en las operaciones previas a la apertura tras las informaciones de que un consorcio formado por Advent International y el gigante de los pagos Stripe había abandonado la adquisición de PayPal.
Fuente: TradingView
Anteriormente, el consorcio había presentado una oferta de adquisición superior a los 50.000 millones de dólares, y las informaciones del mercado apuntaban a una puja de aproximadamente 53.000 millones de dólares. De haberse concretado la operación, podría haberse convertido en una de las mayores operaciones de compra apalancada de la historia.
Según Bloomberg, fuentes cercanas al asunto revelaron que Advent y Stripe se han retirado de las conversaciones de adquisición al no haber logrado ambas partes un acuerdo sobre el precio. Según se había informado previamente, el consejo de administración de PayPal no estaba satisfecho con la oferta inicial y buscaba un precio de adquisición más elevado.
La noticia también enfrió rápidamente las expectativas del mercado respecto a una adquisición de PayPal. En febrero de este año, aparecieron por primera vez informaciones de que Stripe estaba evaluando la posibilidad de adquirir una parte o la totalidad del negocio de PayPal.
En aquel momento, la cotización de PayPal se encontraba bajo una presión continuada y su valoración se había reducido significativamente. Sin embargo, a medida que se intensificaron los rumores de adquisición, sumado a unos resultados del segundo trimestre mejores de lo esperado, las acciones de la compañía repuntaron con fuerza posteriormente, con ganancias acumuladas que llegaron a superar el 40% en un momento de este trimestre y una capitalización bursátil que se recuperó hasta situarse cerca de los 52.600 millones de dólares.
El fracaso de la adquisición se produce en un momento en que PayPal atraviesa una fase de ajuste estratégico. A principios de este año, la empresa sustituyó a su consejero delegado por Enrique Lores y se dispuso a redefinir sus objetivos financieros, al tiempo que desglosaba de forma más detallada el rendimiento operativo de cada línea de negocio para ofrecer a los inversores una evaluación más clara del potencial de crecimiento de la compañía.
Sin embargo, la suspensión temporal de las conversaciones de adquisición no significa que la operación quede descartada por completo. Si en el futuro ambas partes reducen sus diferencias sobre la valoración o los términos del acuerdo, Advent y Stripe podrían no descartar la presentación de una nueva oferta.