TradingKey - Según un informe de The Information que cita a personas conocedoras del asunto, Nvidia (NVDA) está en conversaciones para participar en una nueva ronda de financiación de Perplexity con una valoración superior a los 30.000 millones de dólares. De concretarse, la operación sería una de sus mayores inversiones en la capa de aplicaciones de IA, lo que indica que el fabricante de chips intenta expandirse de proveedor de hardware a líder del ecosistema de IA.
La atención del mercado se está desplazando de la capacidad de venta de chips de Nvidia a si la empresa puede construir un modelo de negocio sostenible más allá del hardware, y a cómo esta inversión estratégica afectará al precio de las acciones de Nvidia.

[Fuente: TradingView]
Perplexity fue fundada en San Francisco en agosto de 2022. Su producto principal es un "motor de respuestas" conversacional que combina grandes modelos de lenguaje con la recuperación de datos en tiempo real para ofrecer directamente respuestas verificables a los usuarios, lo que lo diferencia de la lista de enlaces proporcionada por los buscadores tradicionales.
La empresa fue fundada por cuatro cofundadores, entre los que figuran el exempleado de OpenAI y Google (GOOGL) DeepMind Aravind Srinivas, así como el exempleado de Microsoft (MSFT) Bing y Quora Denis Yarats, entre otros.
Hasta la fecha, Perplexity ha captado un total acumulado de más de 1.700 millones de dólares de inversores como Nvidia, New Enterprise Associates, Accel y SoftBank. Tras el cierre de esta ronda de financiación, su valoración ha aumentado más de un 50% desde los aproximadamente 20.000 millones de dólares tras su ronda anterior hace un año, alcanzando más de 30.000 millones de dólares.
Nvidia ocupa una posición dominante en el mercado de chips de entrenamiento e inferencia de IA, pero sus ingresos dependen en gran medida de la demanda de las aplicaciones finales. A medida que aumentan las preocupaciones sobre una desaceleración en el crecimiento de la demanda de cómputo de IA, Nvidia necesita asegurarse de que sus GPUs no solo sean compradas por unos pocos hiperescaladores, sino que también se integren en amplios flujos de trabajo empresariales y personales.
Como plataforma de búsqueda y agentes de IA que conecta a los usuarios finales con los modelos subyacentes, Perplexity actúa precisamente como dicho punto de entrada. El CEO de Nvidia, Jensen Huang, ha declarado públicamente que utiliza Perplexity a diario.
Para Nvidia, invertir en Perplexity supone asegurar una posición estratégica en el escenario de alto tráfico de las búsquedas con IA, al tiempo que amplía el ámbito de aplicación de sus modelos de IA de desarrollo propio y su ecosistema de software.
Además, el negocio de inferencia de Perplexity depende de la potencia de cómputo de las GPUs. En marzo de este año, alcanzó un acuerdo de inferencia plurianual con CoreWeave, respaldada por Nvidia (CRWV), y planea adoptar las CPUs Nvidia Vera, vinculando así directamente la inversión de Nvidia con la demanda de cómputo.
La huella inversora de Nvidia trasciende desde hace tiempo el ámbito del capital riesgo tradicional. Según diversos informes, a finales de 2025, la empresa llegó a un acuerdo con el fabricante estadounidense de chips de IA Groq para licenciar su tecnología e integrar a su equipo de ingeniería; en 2026, pagó 6.000 millones de dólares por la licencia del software de desarrollo de modelos de IA de Poolside, al tiempo que invertía otros 1.000 millones de dólares; un patrón similar ha surgido también con empresas como Enfabrica.
Por otra parte, según informaciones periodísticas anteriores, Nvidia se ha comprometido a realizar inversiones sustanciales en empresas líderes de IA como OpenAI y Anthropic, aunque los importes exactos no se han confirmado públicamente.
En conjunto, estas transacciones reflejan una huella corporativa que se extiende mucho más allá del negocio de los chips: Nvidia ya no es un mero proveedor de hardware, sino un nodo central que conecta potencia de cálculo, software, modelos y clientes.
Sin embargo, esto también ha suscitado dudas sobre la "financiación circular", ya que el capital desplegado por Nvidia suele retornar en forma de pedidos de chips o servicios en la nube, lo que sugiere que el crecimiento de los ingresos en sus estados financieros podría proceder en parte del reciclaje de su propio capital, en lugar de responder a una demanda final puramente independiente.
Cuando las inversiones, las ventas y las valoraciones se entrelazan, al mercado le resulta difícil determinar si el rápido crecimiento de Nvidia está impulsado por una demanda genuina de IA o por un ecosistema de reciclaje financiero creado por ella misma.
Sus defensores sostienen que, al forjar vínculos de capital con clientes clave como Perplexity y OpenAI, Nvidia está posicionada para transformar las ventas puntuales de chips en alianzas a largo plazo que se extiendan a los servicios de software y los retornos de inversión, proporcionando así un flujo de ingresos más estable para su elevada capitalización de mercado actual.
Por otro lado, los escépticos señalan que esta estrategia de financiarización eleva al mismo tiempo los riesgos. Las inversiones externas a gran escala podrían mermar la rentabilidad para los accionistas y, si el gasto en infraestructura de IA se desacelera o los ingresos de las aplicaciones finales no cumplen las expectativas, tanto el negocio central de chips como la cartera de inversión afrontarán una doble presión.
Más preocupante aún, la superposición de roles de Nvidia como accionista, proveedor e inversor en sus propios clientes ya ha suscitado el escrutinio de las autoridades de competencia de Estados Unidos y Europa.
A corto plazo, esta inversión ayuda a consolidar la confianza del mercado en el despliegue estratégico de IA de Nvidia. Sin embargo, la trayectoria a medio y largo plazo depende de una cuestión clave: si las aplicaciones finales de IA pueden convertir la creciente capacidad de cómputo en ingresos comerciales sostenibles. De ser así, el modelo de sinergia empresarial podrá perdurar; si el ciclo de financiamiento e inversión resulta insostenible, las expectativas optimistas reflejadas en la cotización actual sufrirán una corrección.