TradingKey - El 13 de agosto, hora del Este, según Bloomberg, los ingresos anualizados de OpenAI superaron los 40.000 millones de dólares, lo que supone duplicar la cifra de finales de 2025.
Sin embargo, según un informe previo de The New York Times, el calendario para la IPO de OpenAI se ha pospuesto desde el otoño de este año, previsto inicialmente, hasta 2027. Pese al vertiginoso crecimiento de los ingresos, la directiva se inclina por retrasar la salida a bolsa, una discrepancia que merece un análisis más detallado.
La respuesta es la potencia de cálculo. Según los documentos auditados verificados por el Financial Times, el gasto total de la empresa en 2025 alcanzó los 34.000 millones de dólares, e incluyó aproximadamente 19.200 millones de dólares en gasto en I+D, 5.700 millones de dólares en gastos de ventas y marketing, 7.500 millones de dólares en coste de los ingresos (principalmente costes de cálculo de inferencia) y pagos a Microsoft (MSFT) por un total de 17.200 millones de dólares en diversas tarifas de servicios.
En 2025, la pérdida neta fue de 38.500 millones de dólares, pero alrededor de 30.000 millones correspondieron a un ajuste contable extraordinario durante una transformación estructural, el cual no implicó salidas de efectivo. Excluyendo dichas partidas no monetarias, la pérdida operativa real en 2025 fue de aproximadamente 8.000 millones de dólares.
De cara a 2026, el ritmo de consumo de efectivo continúa acelerándose. Según revelaciones de The Information, OpenAI consumió 3.700 millones de dólares en efectivo en el primer trimestre de 2026, lo que supera la mitad de sus ingresos de 5.700 millones de dólares para el mismo periodo. En un testimonio judicial, el cofundador y presidente de OpenAI, Greg Brockman, reveló que se prevé que el gasto en capacidad de cálculo para un solo año en 2026 alcance los 50.000 millones de dólares, con una media superior a 130 millones de dólares al día.
El CEO Sam Altman insiste en una valoración base de 1 billón de dólares. El equipo asesor le planteó una disyuntiva clara: esperar a 2027, cuando se alcance el objetivo de valoración, antes de salir a bolsa, o reducir la meta para cotizar antes; optó por lo primero.
Las cambiantes condiciones del mercado respaldan esta cautela. SpaceX (SPCX) se disparó hasta los 225 dólares en su primera semana de cotización, pero volvió a caer de forma continuada por debajo de su precio de emisión, con el sentimiento de los inversores minoristas quedando muy por debajo de las expectativas. Con base en esto, los asesores de banca de inversión afirmaron tajantemente que la ventana de oferta actual de OpenAI dista mucho de ser la ideal.
Sobre la base de una valoración de 1 billón de dólares, el ratio precio-ventas de OpenAI es de unas 25 veces, el de Microsoft es de unas 12 veces y el de Google (GOOGL) es de unas 6 veces. El ratio precio-ventas de Anthropic también se sitúa en torno a las 20 veces, pero Anthropic espera alcanzar un beneficio operativo en el segundo trimestre de 2026, mientras que el margen de pérdidas operativas de OpenAI alcanza hasta un 122% en el primer trimestre de 2026. El mismo múltiplo corresponde a un perfil de riesgo-recompensa totalmente diferente.
Anthropic podría completar su IPO ya este otoño. Al salir a bolsa en primer lugar, establecerá la primera referencia pública de valoración para el sector de la IA. Llegado ese momento, si OpenAI desea obtener una valoración más elevada, esta deberá estar respaldada por un rendimiento financiero que supere con creces al de sus rivales. Teniendo en cuenta su ritmo actual de quema de efectivo de 50.000 millones de dólares al año, la dificultad para alcanzar este objetivo sigue aumentando.