TradingKey - Durante la sesión bursátil asiática del 4 de junio, los mercados de valores de Japón y Corea del Sur no lograron mantener su fortaleza previa, y ambos índices principales tendieron a la baja de manera generalizada. El índice Nikkei 225 cayó un 1,36% para cerrar en 67.470,47 puntos; además, el índice surcoreano KOSPI abrió a la baja con un hueco, viendo cómo su caída intradía superaba el 2% en un momento dado antes de cerrar finalmente con un descenso del 1,84% en 8.639,41 puntos.

[Fuente: TradingView]
Las acciones japonesas acababan de alcanzar ayer un máximo histórico de cierre, pero hoy sufrieron un retroceso. El índice Nikkei 225 cayó más de 1.100 puntos durante la jornada antes de que el descenso se moderara al cierre de la sesión. En cuanto a los valores individuales, SoftBank Group cayó un 11,28%, mientras que Tokyo Electron subió un 4,53%.
Mientras tanto, surgieron nuevas señales en el mercado de divisas. El jueves, el yen osciló en torno a 159,9 frente al dólar y superó el nivel de 160 intradía, borrando por completo las ganancias obtenidas después de que las autoridades japonesas utilizaran más de 73.000 millones de dólares para intervenir en el mercado el mes pasado.
En el ámbito de la política monetaria, el gobernador del Banco de Japón, Kazuo Ueda, afirmó que el banco central debería sopesar los pros y los contras de subir los tipos de interés si los riesgos al alza para la inflación empiezan a superar los riesgos a la baja para el crecimiento económico. Además, los swaps indexados a un día indican que el mercado ve una probabilidad de aproximadamente el 86% de una subida de tipos por parte del BOJ este mes.

[Fuente: TradingView]
El Korea Composite Stock Price Index (KOSPI) alcanzó el martes un máximo histórico de cierre de 8.801,49 puntos. El mercado permaneció cerrado el miércoles por las elecciones locales, pero se enfrentó a una caída de ajuste en la apertura del jueves. Al cierre, el índice bajó un 1,84%, con Samsung Electronics cayendo un 2,5% hasta los 351.500 wones, SK Hynix bajando un 2,63% hasta los 2.298.000 wones y LG Electronics desplomándose un 16,43%.
El catalizador inmediato de la debilidad colectiva de las acciones japonesas y surcoreanas fue la nueva escalada de tensiones en Oriente Medio. Las negociaciones para un acuerdo de paz entre EE. UU. e Irán llegaron a un punto muerto, ya que Irán anunció la suspensión de las conversaciones indirectas con EE. UU.; mientras tanto, las operaciones terrestres de Israel en el Líbano se expandieron, elevando los riesgos de conflicto regional.
En consecuencia, el sentimiento de aversión al riesgo se extendió a los principales mercados mundiales. Durante la noche, las acciones estadounidenses cerraron a la baja de forma generalizada, con el Dow cayendo un 1,21%, el S&P 500 perdiendo un 0,74% y el Nasdaq bajando un 0,89%. Además, los futuros del crudo Brent se acercaron en un momento dado a los 99 dólares por barril, intensificando las preocupaciones del mercado respecto a una inflación persistente.