El USD/MXN opera en zona de pérdidas por segunda sesión consecutiva, deslizándose desde un máximo del día en 17.0219.
En estos momentos, el USD/MXN cotiza en 16.9560, cayendo un 0.24% en la jornada del martes.
De acuerdo con el reporte del Instituto de Administración de la Oferta (ISM), el PMI manufacturero disminuyó a 54.6 puntos en agosto frente a los 55.6 registrados el mes anterior, decepcionando los 55.2 previstos por el mercado.
A la par, la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos reportó que el número de ofertas laborales se incrementó a 7.271 millones en julio en comparación con los 7.182 millones de junio, situándose por debajo de las 7.3 millones estimados por los analistas.
Ante estos resultados, el Índice del Dólar (DXY) avanza un 0.22% diario, rebotando desde mínimos del 28 de agosto en 99.35, operando al momento de escribir sobre 99.63.
El viernes pasado, el presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, destacó que la autoridad monetaria aún tiene trabajo por hacer en materia inflacionaria, reiterando su compromiso de llevarla de vuelta al 2%.
Con base en la herramienta FedWatch del CME, las probabilidades de situar la tasa de interés en un rango entre 3.75% y 4% son del 66.2% para la reunión de septiembre, estimando un incremento de 25 puntos básico en los tipos. Esta proyección contrasta con el 39.6% de probabilidades en la semana anterior.
La agenda económica de esta semana contempla la confianza del consumidor de México de agosto, el PMI de servicios ISM, así como las declaraciones de Christopher Waller y Beth Hammack, miembros de la Reserva Federal, para el jueves 3 de septiembre.
Las Nóminas no Agrícolas y la tasa de desempleo de EE.UU. serán los eventos a destacar para el viernes 4 de septiembre. EL consenso del mercado prevé que el NFP de Estados Unidos aumente a 58.000 posiciones en agosto frente a la contracción de 28.000 empleos en julio.
El Peso mexicano firma su segunda jornada al alza, mientras que el USD/MXN pierde un 0.22% en el día, alcanzando mínimos del 26 de agosto en 16.9405.
El USD/MXN estableció una resistencia en 18.1651, máximo del 31 de marzo. La siguiente resistencia clave está en 17.6768, punto pivote del 24 de junio en convergencia con el retroceso al 50% de Fibonacci. A la baja, el soporte más cercano se encuentra en 17.0865, mínimo del 18 de febrero.
Gráfico diario del USD/MXN

El Peso mexicano (MXN) es la moneda más comercializada entre sus pares latinoamericanas. Su valor está ampliamente determinado por el desempeño de la economía mexicana, la política del banco central del país, la cantidad de inversión extranjera en el país e incluso los niveles de remesas enviadas por los mexicanos que viven en el extranjero, particularmente en los Estados Unidos. Las tendencias geopolíticas también pueden afectar al MXN: por ejemplo, el proceso de nearshoring (o la decisión de algunas empresas de reubicar la capacidad de fabricación y las cadenas de suministro más cerca de sus países de origen) también se considera un catalizador para la moneda mexicana, ya que el país se considera un centro de fabricación clave en el continente americano. Otro catalizador para el MXN son los precios del petróleo, ya que México es un exportador clave de la materia prima.
El objetivo principal del banco central de México, también conocido como Banxico, es mantener la inflación en niveles bajos y estables (en o cerca de su objetivo del 3%, el punto medio de una banda de tolerancia de entre el 2% y el 4%). Para ello, el banco establece un nivel adecuado de tasas de interés. Cuando la inflación es demasiado alta, Banxico intentará controlarla subiendo las tasas de interés, lo que encarece el endeudamiento de los hogares y las empresas, enfriando así la demanda y la economía en general. Las tasas de interés más altas son generalmente positivas para el Peso mexicano (MXN), ya que conducen a mayores rendimientos, lo que hace que el país sea un lugar más atractivo para los inversores. Por el contrario, las tasas de interés más bajas tienden a debilitar el MXN.
La publicación de datos macroeconómicos es clave para evaluar el estado de la economía y puede tener un impacto en la valuación del peso mexicano (MXN). Una economía mexicana fuerte, basada en un alto crecimiento económico, un bajo desempleo y una alta confianza es buena para el MXN. No solo atrae más inversión extranjera, sino que puede alentar al Banco de México (Banxico) a aumentar las tasas de interés, en particular si esta fortaleza se acompaña de una inflación elevada. Sin embargo, si los datos económicos son débiles, es probable que el MXN se deprecie.
Como moneda de mercado emergente, el Peso mexicano (MXN) tiende a subir durante períodos de riesgo, o cuando los inversores perciben que los riesgos generales del mercado son bajos y, por lo tanto, están ansiosos por participar en inversiones que conllevan un mayor riesgo. Por el contrario, el MXN tiende a debilitarse en momentos de turbulencia del mercado o incertidumbre económica, ya que los inversores tienden a vender activos de mayor riesgo y huir a los refugios seguros más estables.