El miembro del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE), Mārtiņš Kazāks, dijo durante la sesión de negociación europea del lunes que la posibilidad de escenarios negativos en la Eurozona ha disminuido masivamente.
Sus comentarios indican un temor reducido a más aumentos de las tasas de interés por parte del banco central en el corto plazo debido a la mejora de la estabilidad geopolítica en Oriente Medio, tras la firma de un memorando de entendimiento (MoU) entre Estados Unidos (EE.UU.) e Irán.
Hace unos días, varios responsables políticos del BCE señalaron que el banco central podría necesitar hacer más para contener las presiones inflacionarias impulsadas por el aumento del precio del petróleo.
Un choque menor reduce el riesgo de efectos de segunda ronda.
No hay necesidad de múltiples aumentos del BCE de forma apresurada en este momento.
Se observó una ligera respuesta positiva en el Euro (EUR), tras los comentarios de Kazāks del BCE. Al momento de la publicación, el EUR/USD cotiza un 0.2% al alza cerca de 1.1401.
El Banco Central Europeo (BCE), con sede en Frankfurt (Alemania), es el banco de reserva de la zona euro. El BCE fija los tipos de interés y gestiona la política monetaria de la región.
El principal mandato del BCE es mantener la estabilidad de los precios, lo que significa mantener la inflación en torno al 2%. Su principal herramienta para lograrlo es subir o bajar los tipos de interés. Unos tipos de interés relativamente altos suelen traducirse en un Euro más fuerte, y viceversa.
El Consejo de Gobierno del BCE adopta las decisiones de política monetaria en reuniones que se celebran ocho veces al año. Las decisiones las adoptan los directores de los bancos nacionales de la zona del euro y seis miembros permanentes, entre ellos la presidenta del BCE, Christine Lagarde.
En situaciones extremas, el Banco Central Europeo puede poner en marcha una herramienta política denominada Quantitative Easing (relajación cuantitativa). El QE es el proceso por el cual el BCE imprime Euros y los utiliza para comprar activos (normalmente bonos del Estado o de empresas) a bancos y otras instituciones financieras. El resultado suele ser un Euro más débil..
El QE es un último recurso cuando es improbable que una simple bajada de los tipos de interés logre el objetivo de estabilidad de precios. El BCE lo utilizó durante la Gran Crisis Financiera de 2009-11, en 2015 cuando la inflación se mantuvo obstinadamente baja, así como durante la pandemia de coronavirus.
El endurecimiento cuantitativo (QT) es el reverso del QE. Se lleva a cabo después del QE, cuando la recuperación económica está en marcha y la inflación empieza a aumentar. Mientras que en el QE el Banco Central Europeo (BCE) compra bonos del Estado y de empresas a las instituciones financieras para proporcionarles liquidez, en el QT el BCE deja de comprar más bonos y deja de reinvertir el principal que vence de los bonos que ya posee. Suele ser positivo (o alcista) para el Euro.