El Banco Central Europeo (BCE) sigue comprometido a mantener una postura de política monetaria restrictiva para contener el impacto inflacionario del shock energético, incluso bajo un escenario económico más suave, según comentarios del Economista Jefe Philip Lane reportados por Reuters. Lane declaró que nuevas subidas de tasas aún tienen sentido, mientras enfatizaba que el BCE podría estar dispuesto a pasar por alto shocks temporales si no son duraderos.
Confiado en que subir tasas tiene sentido incluso bajo un escenario más suave.
Abierto a pasar por alto choques si no son prolongados.
Aunque el petróleo esté cayendo, creemos que los alimentos seguirán subiendo.
La subida apunta a contener la propagación del choque energético.
Los mercados han ignorado en gran medida las declaraciones de Lane, con el EUR/USD cotizando alrededor de 1.1470 al momento de escribir el jueves, con una caída del 0.28% en el día.
El Banco Central Europeo (BCE), con sede en Frankfurt (Alemania), es el banco de reserva de la zona euro. El BCE fija los tipos de interés y gestiona la política monetaria de la región.
El principal mandato del BCE es mantener la estabilidad de los precios, lo que significa mantener la inflación en torno al 2%. Su principal herramienta para lograrlo es subir o bajar los tipos de interés. Unos tipos de interés relativamente altos suelen traducirse en un Euro más fuerte, y viceversa.
El Consejo de Gobierno del BCE adopta las decisiones de política monetaria en reuniones que se celebran ocho veces al año. Las decisiones las adoptan los directores de los bancos nacionales de la zona del euro y seis miembros permanentes, entre ellos la presidenta del BCE, Christine Lagarde.
En situaciones extremas, el Banco Central Europeo puede poner en marcha una herramienta política denominada Quantitative Easing (relajación cuantitativa). El QE es el proceso por el cual el BCE imprime Euros y los utiliza para comprar activos (normalmente bonos del Estado o de empresas) a bancos y otras instituciones financieras. El resultado suele ser un Euro más débil..
El QE es un último recurso cuando es improbable que una simple bajada de los tipos de interés logre el objetivo de estabilidad de precios. El BCE lo utilizó durante la Gran Crisis Financiera de 2009-11, en 2015 cuando la inflación se mantuvo obstinadamente baja, así como durante la pandemia de coronavirus.
El endurecimiento cuantitativo (QT) es el reverso del QE. Se lleva a cabo después del QE, cuando la recuperación económica está en marcha y la inflación empieza a aumentar. Mientras que en el QE el Banco Central Europeo (BCE) compra bonos del Estado y de empresas a las instituciones financieras para proporcionarles liquidez, en el QT el BCE deja de comprar más bonos y deja de reinvertir el principal que vence de los bonos que ya posee. Suele ser positivo (o alcista) para el Euro.