El cruce EUR/JPY atrae algunas compras en niveles más bajos el martes, rompiendo una racha de tres días de pérdidas y frenando su reciente retroceso desde la marca de 186.00 o un máximo de casi un mes alcanzado la semana pasada. Los precios al contado mantienen modestas ganancias intradía durante la sesión europea temprana y actualmente cotizan en torno a la región de 185.75, con una subida del 0.15% en el día.
El Yen japonés (JPY) continúa con su relativo bajo rendimiento en medio de diferenciales de tipos de interés profundamente arraigados entre Japón y otras grandes economías, incluida la Eurozona, lo que mantiene activo el llamado carry trade. La moneda común, por otro lado, se beneficia de un Dólar estadounidense (USD) más débil y resulta ser otro factor que brinda cierto apoyo al cruce EUR/JPY.
El Banco de Japón (BoJ) ha comenzado con cautela a normalizar la política y elevó el tipo de interés de referencia a corto plazo al 1.00%, o el nivel más alto desde 1995. Mientras tanto, la tasa de la facilidad de depósito del Banco Central Europeo (BCE) se sitúa en el 2.25%. Esto deja un diferencial de alrededor de 125 puntos básicos (pbs), lo que lleva a los inversores a utilizar el JPY, de bajo rendimiento, como moneda de financiación para financiar compras de divisas de mayor rendimiento como el Euro.
Sin embargo, los bajistas del JPY permanecen en máxima alerta ante las especulaciones de que las autoridades intervendrán para apuntalar la moneda nacional. Esto, a su vez, podría poner un techo a cualquier nueva apreciación del cruce EUR/JPY. Los inversores también podrían optar por mantenerse al margen antes de la muy esperada reunión del BCE del jueves, que desempeñará un papel clave a la hora de proporcionar un impulso significativo al cruce.
Además de esto, la atención del mercado esta semana estará en la publicación de las cifras de inflación al consumo de Japón y de los PMI globales preliminares el viernes, lo que podría ayudar aún más a determinar la trayectoria a corto plazo del cruce EUR/JPY. Mientras tanto, el Indicador ZEW de Sentimiento Económico de Alemania podría generar oportunidades a corto plazo. No obstante, el trasfondo fundamental parece inclinarse a favor de los alcistas.
El Banco Central Europeo (BCE), con sede en Frankfurt (Alemania), es el banco de reserva de la zona euro. El BCE fija los tipos de interés y gestiona la política monetaria de la región.
El principal mandato del BCE es mantener la estabilidad de los precios, lo que significa mantener la inflación en torno al 2%. Su principal herramienta para lograrlo es subir o bajar los tipos de interés. Unos tipos de interés relativamente altos suelen traducirse en un Euro más fuerte, y viceversa.
El Consejo de Gobierno del BCE adopta las decisiones de política monetaria en reuniones que se celebran ocho veces al año. Las decisiones las adoptan los directores de los bancos nacionales de la zona del euro y seis miembros permanentes, entre ellos la presidenta del BCE, Christine Lagarde.
En situaciones extremas, el Banco Central Europeo puede poner en marcha una herramienta política denominada Quantitative Easing (relajación cuantitativa). El QE es el proceso por el cual el BCE imprime Euros y los utiliza para comprar activos (normalmente bonos del Estado o de empresas) a bancos y otras instituciones financieras. El resultado suele ser un Euro más débil..
El QE es un último recurso cuando es improbable que una simple bajada de los tipos de interés logre el objetivo de estabilidad de precios. El BCE lo utilizó durante la Gran Crisis Financiera de 2009-11, en 2015 cuando la inflación se mantuvo obstinadamente baja, así como durante la pandemia de coronavirus.
El endurecimiento cuantitativo (QT) es el reverso del QE. Se lleva a cabo después del QE, cuando la recuperación económica está en marcha y la inflación empieza a aumentar. Mientras que en el QE el Banco Central Europeo (BCE) compra bonos del Estado y de empresas a las instituciones financieras para proporcionarles liquidez, en el QT el BCE deja de comprar más bonos y deja de reinvertir el principal que vence de los bonos que ya posee. Suele ser positivo (o alcista) para el Euro.