Japón actualmente no tiene planes inmediatos de cambiar las asignaciones objetivo de activos de sus fondos de pensiones estatales, pero podría trabajar dentro de los rangos permitidos existentes para dirigir más inversión hacia activos domésticos, dijeron a Reuters personas con conocimiento de las deliberaciones del gobierno.
El viernes, la ministra de Finanzas, Satsuki Katayama, dijo que el gobierno buscaría formas de alentar a los fondos de pensiones, incluido el Government Pension Investment Fund (GPIF), a realizar "inversiones sustancialmente mayores en activos financieros japoneses." Sus comentarios provocaron ganancias en el Yen japonés (JPY) y en los bonos, mientras los inversores apostaban a que miles de millones de dólares podrían canalizarse hacia los mercados japoneses a través del GPIF, el mayor fondo de pensiones del mundo.
Dos fuentes gubernamentales dijeron que, aunque el gobierno está explorando formas de impulsar dichas inversiones dentro de los rangos permitidos existentes de la cartera de referencia, la iniciativa no conducirá a revisiones inmediatas de los objetivos a medio plazo del GPIF
Al momento de escribir, USD/JPY sube un 0.37% en el día hasta 162.30.
El Yen japonés (JPY) es una de las divisas más negociadas del mundo. Su valor viene determinado en líneas generales por la marcha de la economía japonesa, pero más concretamente por la política del Banco de Japón, el diferencial entre los rendimientos de los bonos japoneses y estadounidenses o el sentimiento de riesgo entre los operadores, entre otros factores.
Uno de los mandatos del Banco de Japón es el control de divisas, por lo que sus movimientos son clave para el Yen. El BoJ ha intervenido directamente en los mercados de divisas en ocasiones, generalmente para bajar el valor del Yen, aunque se abstiene de hacerlo a menudo debido a las preocupaciones políticas de sus principales socios comerciales. La actual política monetaria ultralaxa del BoJ, basada en estímulos masivos a la economía, ha provocado la depreciación del Yen frente a sus principales pares monetarios. Este proceso se ha exacerbado más recientemente debido a una creciente divergencia de políticas entre el Banco de Japón y otros bancos centrales principales, que han optado por aumentar bruscamente los tipos de interés para luchar contra niveles de inflación de décadas.
La postura del Banco de Japón de mantener una política monetaria ultralaxa ha provocado un aumento de la divergencia política con otros bancos centrales, en particular con la Reserva Federal estadounidense. Esto favorece la ampliación del diferencial entre los bonos estadounidenses y japoneses a 10 años, lo que favorece al Dólar frente al Yen.
El Yen japonés suele considerarse una inversión de refugio seguro. Esto significa que en tiempos de tensión en los mercados, los inversores son más propensos a poner su dinero en la moneda japonesa debido a su supuesta fiabilidad y estabilidad. En épocas turbulentas, es probable que el Yen se revalorice frente a otras divisas en las que se considera más arriesgado invertir.