El responsable de la política del Banco Central Europeo (BCE) y gobernador del Banco Central de Chipre, Christodoulos Patsalides, dijo en una entrevista durante las horas de negociación europeas del viernes que no hay necesidad de apresurarse a realizar ajustes en la política monetaria hasta que el banco central disponga de suficiente información.
No tenemos suficiente información para tomar una decisión sobre si esto debe ser pasado por alto o si deberíamos tomar una decisión sobre las tasas de interés.
No me apresuraría a tomar ninguna decisión.
Creo que todavía estamos en la línea base.
Solo han pasado dos semanas desde la fecha límite de las proyecciones, y no hemos visto nada que indique un cambio ni en la duración ni en la intensidad de la guerra.
Prefiero ser más cauteloso.
La sabiduría viene con más información. La sabiduría es una función de la información necesaria. Si no tienes la información, entonces lo que tienes es intuición. Y no deberías tomar decisiones basándote en la intuición.
El Banco Central Europeo (BCE), con sede en Frankfurt (Alemania), es el banco de reserva de la zona euro. El BCE fija los tipos de interés y gestiona la política monetaria de la región.
El principal mandato del BCE es mantener la estabilidad de los precios, lo que significa mantener la inflación en torno al 2%. Su principal herramienta para lograrlo es subir o bajar los tipos de interés. Unos tipos de interés relativamente altos suelen traducirse en un Euro más fuerte, y viceversa.
El Consejo de Gobierno del BCE adopta las decisiones de política monetaria en reuniones que se celebran ocho veces al año. Las decisiones las adoptan los directores de los bancos nacionales de la zona del euro y seis miembros permanentes, entre ellos la presidenta del BCE, Christine Lagarde.
En situaciones extremas, el Banco Central Europeo puede poner en marcha una herramienta política denominada Quantitative Easing (relajación cuantitativa). El QE es el proceso por el cual el BCE imprime Euros y los utiliza para comprar activos (normalmente bonos del Estado o de empresas) a bancos y otras instituciones financieras. El resultado suele ser un Euro más débil..
El QE es un último recurso cuando es improbable que una simple bajada de los tipos de interés logre el objetivo de estabilidad de precios. El BCE lo utilizó durante la Gran Crisis Financiera de 2009-11, en 2015 cuando la inflación se mantuvo obstinadamente baja, así como durante la pandemia de coronavirus.
El endurecimiento cuantitativo (QT) es el reverso del QE. Se lleva a cabo después del QE, cuando la recuperación económica está en marcha y la inflación empieza a aumentar. Mientras que en el QE el Banco Central Europeo (BCE) compra bonos del Estado y de empresas a las instituciones financieras para proporcionarles liquidez, en el QT el BCE deja de comprar más bonos y deja de reinvertir el principal que vence de los bonos que ya posee. Suele ser positivo (o alcista) para el Euro.