El candidato al Senado estadounidense John E. Deaton expresó su preocupación por la incertidumbre regulatoria en Estados Unidos, afirmando que los mercados financieros no pueden soportar otro enfoque basado en la aplicación de la ley.
En una publicación en X, destacó las declaraciones de Brad Garlinghouse durante una entrevista con Maria Bartiromo, en la que el director ejecutivo Ripple recalcó que solo la legislación puede evitar un retorno a las prácticas regulatorias del pasado.
“Las empresas estadounidenses y nuestros mercados financieros no pueden permitirse experimentar un caso como el de Gensler 2.0. Y la única manera de garantizar que no suceda es mediante la aprobación de leyes”, señaló Deaton. Deaton afirmó que la normativa vigente es precaria sin leyes formales. Citó las acciones de Paul S. Atkins y otros reguladores, indicando que la dirección política puede cambiar rápidamente mediante modificaciones administrativas.
La presión aumenta en Washington mientras el Senado y la industria trabajan para concretar el proyecto de ley sobre la estructura del mercado, conocido popularmente como la Ley de Claridad. Según Garlinghouse, las conversaciones con los legisladores indican que se están logrando avances, aunque las negociaciones siguen siendo complejas.
Al mismo tiempo, los debates en torno a las disposiciones sobre las stablecoins siguen influyendo en las negociaciones. Los representantes bancarios y las empresas de criptomonedas también discrepan sobre si las stablecoins deberían generar rendimientos para los usuarios. Estos desacuerdos han ralentizado el proceso de búsqueda de consenso, si bien la participación de las partes interesadas se ha intensificado.
Deaton señaló las repercusiones económicas de la aplicación de la normativa en el sector de las criptomonedas. Mencionó los costes legales en los que incurren empresas como Ripple , Coinbase, Kraken, Grayscale y Gemini.
Garlinghouse también expresó preocupaciones similares. Advirtió que las medidas regulatorias no deben tener una motivación política y que las leyes sobre activos digitales deben ser imparciales y uniformes. Reiteró además que la industria no puede permitirse que se repitan las políticas asociadas con Gary Gensler . Y añadió: «No podemos permitirnos otra situación como la de Gary Gensler».
Los acontecimientos políticos siguen desempeñando un papel fundamental en la definición de la regulación futura. Deaton afirmó que un cambio en el control del Senado podría otorgar a Elizabeth Warren un papeltronen la supervisión bancaria. Según él, dicho cambio podría conllevar una mayor supervisión regulatoria de los activos digitales.
Mientras tanto, las conversaciones en la Casa Blanca entre ejecutivos de criptomonedas, representantes bancarios y reguladores siguen centrándose en resolver los principales desacuerdos en el marco de la Ley de Claridad . Según informes, Donald Trump ha instado a las partes interesadas a impulsar la legislación, al tiempo que ha advertido a los bancos que no obstaculicen el proceso.
Garlinghouse se mostró optimista respecto a la aprobación del proyecto de ley. Afirmó que las recientes conversaciones con los legisladores le han infundido gran confianza en la posibilidad de alcanzar un acuerdo. Asimismo, señaló que es evidente que la legislación no alteraría significativamente las operaciones de Ripple, pero aportaría certidumbre al sistema financiero en general.
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