El precio del Oro en euros registra pérdidas por tercera jornada consecutiva después de cerrar ayer lunes en 3.795€, cayendo un 0.52% en el día.
Este martes, la onza de Oro en euros se ha movido entre un máximo de dos días en 3.822€ y un mínimo diario de 3.776€. Al momento de escribir, el XAU/EUR cotiza sobre 3.789€, perdiendo un 0.15% en lo que llevamos de jornada.
De un año a esta parte, el precio del Oro en euros ha subido un 22.98%.
Los precios del petróleo continúan subiendo este martes, con el WTI acercándose a 92.50$, su nivel más alto en tres meses, y el barril de Brent tocando su nivel más alto desde el 3 de junio alrededor de 97.60$. Este incremento, originado por las continuas tensiones y enfrentamientos en Oriente Medio, está reavivando los temores de subida de inflación, lo que está repercutiendo en una menor demanda de Oro.
El miedo a la inflación también repercute en las expectativas sobre los bancos centrales, pudiendo derivar en una subida de los tipos de interés que en estos momentos beneficia al Euro y al Dólar frente al Oro. El jueves, el Banco Central Europeo anunciará sus tasas, esperándose un incremento de 25 puntos básicos, mientras que el miércoles 16 de septiembre será el turno de la Fed, que también podría elevarlos aunque lo prudente sería esperar un status quo en su política monetaria.
El Oro ha desempeñado un papel fundamental en la historia de la humanidad, ya que se ha utilizado ampliamente como depósito de valor y medio de intercambio. En la actualidad, aparte de su brillo y su uso para joyería, el metal precioso se considera un activo refugio, lo que significa que se considera una buena inversión en tiempos turbulentos. El Oro también se considera una cobertura contra la inflación y la depreciación de las divisas, ya que no depende de ningún emisor o gobierno concreto.
Los bancos centrales son los mayores tenedores de Oro. En su objetivo de respaldar sus divisas en tiempos turbulentos, los bancos centrales tienden a diversificar sus reservas y a comprar Oro para mejorar la percepción de fortaleza de la economía y de la divisa. Unas reservas de Oro elevadas pueden ser una fuente de confianza para la solvencia de un país. Los bancos centrales añadieron 1.136 toneladas de Oro por valor de unos 70.000 millones de dólares a sus reservas en 2022, según datos del Consejo Mundial del Oro. Se trata de la mayor compra anual desde que existen registros. Los bancos centrales de economías emergentes como China, India y Turquía están aumentando rápidamente sus reservas de Oro.
El Oro tiene una correlación inversa con el Dólar estadounidense y los bonos del Tesoro de EE.UU., que son los principales activos de reserva y refugio. Cuando el Dólar se deprecia, el precio del Oro tiende a subir, lo que permite a los inversores y a los bancos centrales diversificar sus activos en tiempos turbulentos. El Oro también está inversamente correlacionado con los activos de riesgo. Un repunte en el mercado bursátil tiende a debilitar el precio del Oro, mientras que las ventas masivas en los mercados de mayor riesgo tienden a favorecer al metal precioso.
El precio del Oro puede moverse debido a una amplia gama de factores. La inestabilidad geopolítica o el temor a una recesión profunda pueden hacer que el precio del Oro suba rápidamente debido a su condición de activo refugio. Como activo sin rendimiento, el precio del Oro tiende a subir cuando bajan los tipos de interés, mientras que el encarecimiento del dinero suele lastrar al metal amarillo. Aun así, la mayoría de los movimientos dependen de cómo se comporte el Dólar estadounidense (USD), ya que el activo se cotiza en dólares (XAU/USD). Un Dólar fuerte tiende a mantener controlado el precio del Oro, mientras que un Dólar más débil probablemente empuje al alza los precios del Oro.