El USD/JPY continuó cayendo por segundo día consecutivo, perdiendo un 0.40%, pero encontró soporte en torno a 153.00, y el par parece encaminado a cerrar la sesión alrededor de 153.75.
Desde el 2 de septiembre, el USD/JPY ha caído más de un 4% (650 pips) e incluso alcanzó un mínimo de casi siete meses en 152.89 antes de recuperar la marca de 153.70, lo que parece ser una formación de martillo. Esta vela suele ser alcista, pero se necesita un cierre diario por encima del máximo del día (HOD) de 154.42 antes de desafiar precios más altos.
En ese caso, el hito de 155.00 será el siguiente, seguido de la media móvil simple (SMA) de 200 días en 158.45. El siguiente nivel es 160.00.
El índice de fuerza relativa (RSI) está sobrevendido, pero dada la velocidad del movimiento, el USD/JPY podría seguir cayendo. Sin embargo, si el RSI supera el nivel de 30, el par podría recuperar algo de terreno.
Por otro lado, si los bajistas intervinieran y rompieran 153.00, podrían probar el mínimo anual de 152.10 alcanzado el 27 de enero.

El Yen japonés (JPY) es una de las divisas más negociadas del mundo. Su valor viene determinado en líneas generales por la marcha de la economía japonesa, pero más concretamente por la política del Banco de Japón, el diferencial entre los rendimientos de los bonos japoneses y estadounidenses o el sentimiento de riesgo entre los operadores, entre otros factores.
Uno de los mandatos del Banco de Japón es el control de divisas, por lo que sus movimientos son clave para el Yen. El BoJ ha intervenido directamente en los mercados de divisas en ocasiones, generalmente para bajar el valor del Yen, aunque se abstiene de hacerlo a menudo debido a las preocupaciones políticas de sus principales socios comerciales. La actual política monetaria ultralaxa del BoJ, basada en estímulos masivos a la economía, ha provocado la depreciación del Yen frente a sus principales pares monetarios. Este proceso se ha exacerbado más recientemente debido a una creciente divergencia de políticas entre el Banco de Japón y otros bancos centrales principales, que han optado por aumentar bruscamente los tipos de interés para luchar contra niveles de inflación de décadas.
La postura del Banco de Japón de mantener una política monetaria ultralaxa ha provocado un aumento de la divergencia política con otros bancos centrales, en particular con la Reserva Federal estadounidense. Esto favorece la ampliación del diferencial entre los bonos estadounidenses y japoneses a 10 años, lo que favorece al Dólar frente al Yen.
El Yen japonés suele considerarse una inversión de refugio seguro. Esto significa que en tiempos de tensión en los mercados, los inversores son más propensos a poner su dinero en la moneda japonesa debido a su supuesta fiabilidad y estabilidad. En épocas turbulentas, es probable que el Yen se revalorice frente a otras divisas en las que se considera más arriesgado invertir.