La Libra esterlina registra pérdidas frente al Yen japonés por tercera jornada consecutiva, bajando un 0.15% mientras los operadores asimilan el primer discurso del nuevo primer ministro Andy Burnham, quien está nombrando a los primeros miembros de su gabinete. El GBP/JPY cotiza en 218.13 tras alcanzar un máximo diario de 218.84.
La semana pasada, el GBP/JPY rebotó desde un mínimo diario el 15 de julio y alcanzó un nuevo máximo anual de 219.61, abriendo la puerta a una consolidación a medida que el impulso alcista se desvanecía.
El Índice de Fuerza Relativa (RSI) muestra que los compradores siguen al mando, ya que el índice, tras una breve caída, está listo para reanudar su trayectoria ascendente, una señal de que hay más potencial alcista en el horizonte.
Para una continuación alcista, el GBP/JPY debe recuperar 219.00. Una ruptura de este último expone la zona de 219.50, antes de 220.00. Con mayor fortaleza, la siguiente resistencia sería el nivel psicológico de 221.00.
A la baja, el primer soporte es el máximo del 9 de julio en 218.01. Si los vendedores superan este último, el 217.00 es el siguiente nivel, seguido de un movimiento hacia el máximo diario del 30 de abril convertido en soporte en 216.60. Una vez superado, la siguiente zona de interés para el GBP/JPY sería el máximo del 2 de julio, ahora convertido en soporte, en 216.06.

El Yen japonés (JPY) es una de las divisas más negociadas del mundo. Su valor viene determinado en líneas generales por la marcha de la economía japonesa, pero más concretamente por la política del Banco de Japón, el diferencial entre los rendimientos de los bonos japoneses y estadounidenses o el sentimiento de riesgo entre los operadores, entre otros factores.
Uno de los mandatos del Banco de Japón es el control de divisas, por lo que sus movimientos son clave para el Yen. El BoJ ha intervenido directamente en los mercados de divisas en ocasiones, generalmente para bajar el valor del Yen, aunque se abstiene de hacerlo a menudo debido a las preocupaciones políticas de sus principales socios comerciales. La actual política monetaria ultralaxa del BoJ, basada en estímulos masivos a la economía, ha provocado la depreciación del Yen frente a sus principales pares monetarios. Este proceso se ha exacerbado más recientemente debido a una creciente divergencia de políticas entre el Banco de Japón y otros bancos centrales principales, que han optado por aumentar bruscamente los tipos de interés para luchar contra niveles de inflación de décadas.
La postura del Banco de Japón de mantener una política monetaria ultralaxa ha provocado un aumento de la divergencia política con otros bancos centrales, en particular con la Reserva Federal estadounidense. Esto favorece la ampliación del diferencial entre los bonos estadounidenses y japoneses a 10 años, lo que favorece al Dólar frente al Yen.
El Yen japonés suele considerarse una inversión de refugio seguro. Esto significa que en tiempos de tensión en los mercados, los inversores son más propensos a poner su dinero en la moneda japonesa debido a su supuesta fiabilidad y estabilidad. En épocas turbulentas, es probable que el Yen se revalorice frente a otras divisas en las que se considera más arriesgado invertir.