El USD/MXN recupera posiciones este viernes tras subir desde un mínimo de dos días en 17.13 a un máximo diario de 17.22. El Dólar se encamina a cerrar su segunda semana seguida de ganancias frente al Peso mexicano. Poco antes del cierre del viernes, el par ha ganado un 1.38% en lo que va de semana.
La Reserva Federal de Estados Unidos decidió aumentar sus tasas de interés en 25 puntos básicos al 4% el pasado miércoles, y no solo eso, también proyectó que habría al menos una subida más antes de fin de año. Incluso su presidente Kevin Warsh, elegido por Donald Trump, se mostró convincente en sus intenciones de utilizar los recursos del banco central para reducir la inflación. Como resultado, el Dólar se disparó y las divisas como el Peso mexicano se depreciaron.
El tono positivo del Dólar frente al Peso ha ignorado los datos de hoy. La producción industrial de Estados Unidos se estancó en agosto después de crecer un 0.2% mensual en julio, decepcionando el incremento del 0.3% estimado. Por su parte, el gasto privado de México creció un 0.9% en el segundo trimestre del año tras haber caído un 0.8% intertrimestral en el primero, pero tampoco le valió al MXN. El foco gira ahora a Banxico, ya que la decisión del banco central podría modificar la actual dirección del USD/MXN.
El banco central de México, Banxico, dará a conocer su decisión de política monetaria el próximo jueves 24 de septiembre, coincidiendo con el encuentro entre Donald Trump y Xi Jinping en Washington. La entidad ha mantenido sus tasas de interés en el 6.5% en las últimas dos reuniones, tras la rebaja de 25 puntos básicos que realizó en mayo. El actual tono agresivo de los principales bancos centrales, que están subiendo tipos para combatir la inflación, podría influir en la decisión de Banxico, que podría volver a permanecer inmóvil a la espera de una moderación de los precios.
El Índice de Fuerza Relativa (RSI) de 14 días se sitúa por encima del nivel neutro de 50 en gráficos de 1 hora, 4h y 1 día, sugiriendo que el actual impulso alcista se extenderá hasta el cierre de la jornada.
Al alza, el par encontrará resistencia en 17.27, máximo de ayer y de las últimas seis semanas. Por encima, el par puede ascender hasta 17.35, techo de agosto, y a los alrededores de 17.65, donde está el nivel más alto del pasado julio.
A la baja, el primer soporte espera 17.16, donde está la media móvil de 100 en el gráfico de 1 hora. Una ruptura por debajo de este nivel apuntaría a la zona psicológica de 17.00 y al mínimo de los últimos dos años y tres meses alcanzado el 4 de septiembre en 16.85.
El Peso mexicano (MXN) es la moneda más comercializada entre sus pares latinoamericanas. Su valor está ampliamente determinado por el desempeño de la economía mexicana, la política del banco central del país, la cantidad de inversión extranjera en el país e incluso los niveles de remesas enviadas por los mexicanos que viven en el extranjero, particularmente en los Estados Unidos. Las tendencias geopolíticas también pueden afectar al MXN: por ejemplo, el proceso de nearshoring (o la decisión de algunas empresas de reubicar la capacidad de fabricación y las cadenas de suministro más cerca de sus países de origen) también se considera un catalizador para la moneda mexicana, ya que el país se considera un centro de fabricación clave en el continente americano. Otro catalizador para el MXN son los precios del petróleo, ya que México es un exportador clave de la materia prima.
El objetivo principal del banco central de México, también conocido como Banxico, es mantener la inflación en niveles bajos y estables (en o cerca de su objetivo del 3%, el punto medio de una banda de tolerancia de entre el 2% y el 4%). Para ello, el banco establece un nivel adecuado de tasas de interés. Cuando la inflación es demasiado alta, Banxico intentará controlarla subiendo las tasas de interés, lo que encarece el endeudamiento de los hogares y las empresas, enfriando así la demanda y la economía en general. Las tasas de interés más altas son generalmente positivas para el Peso mexicano (MXN), ya que conducen a mayores rendimientos, lo que hace que el país sea un lugar más atractivo para los inversores. Por el contrario, las tasas de interés más bajas tienden a debilitar el MXN.
La publicación de datos macroeconómicos es clave para evaluar el estado de la economía y puede tener un impacto en la valuación del peso mexicano (MXN). Una economía mexicana fuerte, basada en un alto crecimiento económico, un bajo desempleo y una alta confianza es buena para el MXN. No solo atrae más inversión extranjera, sino que puede alentar al Banco de México (Banxico) a aumentar las tasas de interés, en particular si esta fortaleza se acompaña de una inflación elevada. Sin embargo, si los datos económicos son débiles, es probable que el MXN se deprecie.
Como moneda de mercado emergente, el Peso mexicano (MXN) tiende a subir durante períodos de riesgo, o cuando los inversores perciben que los riesgos generales del mercado son bajos y, por lo tanto, están ansiosos por participar en inversiones que conllevan un mayor riesgo. Por el contrario, el MXN tiende a debilitarse en momentos de turbulencia del mercado o incertidumbre económica, ya que los inversores tienden a vender activos de mayor riesgo y huir a los refugios seguros más estables.